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Tu visita al urólogo

By 14 julio, 2020 No Comments

Cuando nuestro médico de cabecera nos deriva al urólogo, suele provocarnos una incomodidad inmediata y es que la idea de ir, viene acompañada de las palabras «examen de próstata» en nuestra cabeza.

Si bien es cierto que la prostata es el principal motivo de consulta a partir de cierta edad de los pacientes, los urólogos tratan una amplia gama de problemas, que incluyen cáncer de vejiga y próstata, disfunción eréctil e infertilidad, cálculos renales, problemas de vejiga e infecciones del tracto urinario, además de dolor pélvico en hombres y mujeres. Pero ¿cuándo es necesario acudir a consulta?

Podemos acudir a un urólogo a cualquier edad aunque la mayoría de las veces los problemas urinarios surgen después de cumplir los 50 años. No obstante, es importante tener en cuenta los siguientes señales para pedir una cita:

  • Dolor en la zona abdominal inferior el costado de la espalda o la ingle
  • Sangre en la orina
  • Agrandamiento de la próstata
  • Una masa o dolor en los testículos
  • Deseo sexual disminuido o dificultad para tener una erección
  • Problemas de fertilidad
  • Experimentar un dolor o ardor constante al orinar
  • Necesidad frecuente de orinar / incontinencia
  • Infecciones urinarias frecuentes
  • Estreñimiento severo

En consulta se hablará sobre los síntomas y preocupaciones que te generan y puede incluir pruebas específicas para asegurar que los riñones y que la vejiga funcionan correctamente. Dependiendo de la causa de los síntomas, el tratamiento puede incluir medicamentos, cirugía o incluso ejercicios específicos para fortalecer los músculos. Sin embargo, hay métodos que se pueden aplicar en el día a día para mantener un sistema urológico saludable:

  • Mantenerse bien hidratado para facilitar el funcionamiento de los riñones y la vejiga.
  • Limitar el consumo de sal para evitar la retención de líquidos
  • La masturbación moderada es una gran aliada para la prevención del cáncer de próstata y superar disfunciones sexuales
  • Hacer ejercicio a diario (caminar media hora, yoga suave,…)
  • Evitar la cafeína, que actúa como diurético y puede irritar la vejiga
  • Dejar de fumar

Recuerda que algunos problemas y molestías pueden ser tratados fácilmente, pero negarse a hablar de ello o consultar con el especialista puede crear patologías o una enfermedad más compleja de tratar. Nuestro médico de confianza puede orientarte al respecto antes de tu primera revisión con el urólogo.

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