Los ácidos grasos poliinsaturados de tipo Omega son absorbidos a través de nuestra dieta. Necesitamos este tipo de grasas para fortalecer nuestras neuronas y para otras funciones importantes. Nos ayudan a mantener el corazón sano y protegido contra posibles accidentes cerebrovasculares. 

Los más importantes suelen ser dos: Omega-6 y Omega-3, aunque la proporción entre uno y otro no está muy equilibrada.

La relación correcta entre los dos ácidos grasos debería ser aproximadamente entre 1:1 y 4:1, pero la realidad es que una dieta estándar llega a 20:1 y ese desequilibrio en el consumo de omega-6 y omega-3 podría llevar a problemas de salud.

Dado que los expertos recomiendan un mayor consumo de ácidos grasos Omega-3, los alimentos que contengan este ácido graso también deberían ser mucho más habituales en nuestra dieta regular diaria. Algunos de los alimentos con más aporte en Omega-3 son:

  • Aceite de linaza
  • Semillas de lino
  • Aceite de nuez (y las nueces)
  • Aceite de colza
  • Aceite de soja
  • Salmón
  • Atún
  • Caballa
  • Arenque
  • Espadín
  • Sardinas en aceite

A pesar de la gran cantidad de pescados que se nombran, los vegetarianos no deben preocuparse, porque los aceites vegetales de lino, de colza o nuez, así como las semillas de chía, la linaza y las propias nueces, contienen más que suficiente omega-3. 

Además se ha demostrado que dos cucharadas de aceite de linaza al día, pueden mejorar de forma notable las inflamaciones, los valores de grasa en sangre, así como bajar ligeramente la presión arterial.

¿Omega-3 como alimento o como suplemento dietético?

Actualmente se pueden encontrar muchos “alimentos omega” especiales en el mercado que, según los fabricantes, aseguran un suministro suficiente de ácidos grasos omega-3. Por ejemplo podemos hablar de margarina o del propio aceite omega-3 (o aceite de pescado).

Sin embargo vale la pena que le echemos un vistazo a las etiquetas, porque muchas veces, el aceite puro de colza o de lino tiene incluso un mayor contenido en omega-3, que el aceite de pescado.

Cuidado con los excesos de Omega-3

Además, el omega-3 puede adquirirse como suplemento dietético en farmacias y parafarmacias. Normalmente se vende en forma de cápsulas. Están destinadas a apoyar a las personas que no comen pescado, como suministro “artificial” de ácidos grasos omega-3. 

En estos casos se aconseja precaución. Por un lado, la eficacia de las cápsulas no está siempre comprobada, y por otro, una sobredosis de comprimidos de omega-3 podría llegar a ser perjudicial para nuestra salud.

Por lo tanto, siempre es más conveniente consultar primero a tu farmacéutico o a tu médico de confianza, si realmente debes tomar suplementos de omega-3.

Si consumimos alimentos ricos en este tipo de ácidos grasos, es muy difícil que se pueda producir una sobredosificación (casi imposible) y además su asimilación es mucho más rica, sana y natural.